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Corazones Unidos

Como parte de la alianza entre el Club Pumas y Kardias, beneficiarias y beneficiarios del programa Kardias fueron invitados a disfrutar del partido de fútbol entre el Club Pumas y Fútbol Club Juárez, como parte del torneo de la Liga Mx.

La cita de asistencia se dió a lugar directamente en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria. 12 niñas y niños del programa Kardias juntos con sus familiares se presentaron puntuales y emocionados para presenciar el partido de fútbol.

Niños como Candy Pérez y Donovan Hernández, se mostraron entusiasmados al ser la primera vez que asistían a un partido de fútbol de primera división.

La emoción del partido

Aunque Donovan es un niño tímido y de pocas palabras, la transformación de su mirada soñolienta a una cautiva, fue suficiente para expresar que su corazón estaba lleno de alegría al estar en el estadio de su equipo de fútbol favorito.

A otros, como a Michelle Espinoza, les era familiar el estadio. Sus padres, fanáticos del Club Pumas, la han llevado al Estadio Olímpico Universitario.

Candy, una de las beneficiarias, demostró ser amante del fútbol cuando dijo: “yo veo todos los domingos los partidos de fútbol con mi papá”.

Al principio del encuentro, cada familia se acomodó con sus hijos; pero conforme fueron pasando los minutos y la tensión del juego, las niñas y los niños comenzaron a integrarse entre ellos.

Un ejemplo, es el de Andrea Cosme y su hermana Karen, quienes convivieron por primera vez con Amairany Macías, otra beneficiaria del programa; generando un vínculo de amistad genuino.

Al calor del partido, los padres de familia comenzaron a platicar entre ellos, echar porras al Club Pumas y enseñar a los niños el clásico “Goya”.

Al final, aunque el marcador mostró un empate entre el Club Pumas y Ciudad Juárez, alguien más había ganado: las familias del programa Kardias. Las sonrisas enormes dibujadas en cada rostro de los pequeños eran producto de esa pequeña tarde de fútbol.

Latidos de esperanza

Nuestra mayor lucha como papás, es contra la desinformación”

Rocío, mamá de Rafael quien es beneficiario del programa Kardias.

Cuando se recibe la noticia de que un hijo padece de una cardiopatía congénita surge una serie de dudas, entre las más comunes es cómo será su vida antes y después de una cirugía de corazón.
Para Rocío y su esposo, esta pregunta fue importante para tomar la decisión que cambió sus vidas: operar a Rafa.


Rafael Santiago nació el 3 de junio de 2017 dentro de una fundación que, cuando conoció a Rocío y su esposo, les sugirieron ser su familia de acogida. Desde el principio les advirtieron que el niño presentaba diversos defectos en el corazón y que necesitaba tratamiento de inmediato, de lo contrario, no tendría esperanza de vida. Si decidían adoptarlo y atenderlo, tenían que considerar que, aunque su condición mejorase, el niño sería cardiópata de por vida. La decisión estaba en sus manos. 

 “La primera vez que lo vi en los cuneros, tenía un tono azulado en los labios […], las personas de la fundación nos pidieron que regresáramos a casa y meditáramos el caso de Santiago”, cuenta Rocío. 

Rocío, mamá de beneficiario del programa Kardias

Rocío y su esposo consultaron a un amigo suyo, que es cardiólogo pediatra, para tomar la decisión. Cuando él les confirmó que el niño sí tenía esperanza de vida, aceptaron ser la familia de acogida en lo que procedía la adopción formal. 

Por ser tutores temporales, el caso de Rafael Santiago fue referenciado al Instituto Nacional de Pediatría (INP). Rocío estuvo involucrada desde el inicio en el proceso de valoración; en el que se determinó que lo primero que había que realizar era un cateterismo, para después realizar una cirugía a corazón abierto. 

Rocío es ingeniera de profesión; sus conocimientos, aunados a la incertidumbre de la salud de Rafa la llevaron a informarse, preguntar y comprender la importancia del cateterismo. Debía realizarse de inmediato pues ayudaría a estabilizar la salud del pequeño. El cateterismo fue llevado a cabo en noviembre de 2017, con resultados exitosos.

El proceso

Tras el procedimiento, el caso pasó a ser evaluado por el Doctor Moisés Miér, cardiólogo del equipo Kardias, quien le indicó que el niño era candidato para ser parte del programa Kardias. 

Rocío, al conocer la labor de la asociación y cómo funcionaba la alianza con el INP, sintió alivio. 

Fue, en mayo de 2018 que recibieron la llamada que tanto esperaban: era el turno de operarlo. La primera cirugía de corazón realizada parecía haber sido exitosa, sin embargo la recuperación no fue lo que esperaban. Esto generó incertidumbre en la familia. No se explicaban qué había sucedido. Los doctores le sugirieron entonces una segunda operación lo más pronto posible, pero la decisión estaba de nuevo en manos de los padres de Rafa. 

Cuando fueron citados para la presentación del caso clínico, el doctor Alexis Palacios y su equipo médico respondieron con calma todas las dudas de la familia. “Recuerdo que resolvieron absolutamente todas nuestras dudas. Los médicos fueron muy pacientes y profesionales con nosotros, tanto que…¡nos explicaron con dibujitos!”, recuerda Rocío quien afirma que esa paciencia y dedicación para explicarle a detalle lo que sucedería con su hijo, fue el parteaguas para tomar la decisión: Rafael sería sometido a la segunda cirugía. Esta ocasión, la cirugía se llevaría  a cabo en el Centro Médico ABC. 

La disposición y profesionalismo del equipo de especialistas de salud del programa, el acompañamiento del área administrativa y el apoyo de otros padres que tenían a su hija en la Unidad de Cuidados Intensivos de Kardias los tranquilizó.

La cirugía de corazón se realizó con éxito y la recuperación de Rafael fue rápida: tres días posteriores a la intervención, estaba de regreso en casa

La vida después de la cirugía

Rafael y su familia después de su cirugía de corazón.
Carlos Emilio, Juan José, Rafael Santiago y Rocío. Foto: Paola Arenas.

“Tuvimos la experiencia de estar en ambos centros […], agradecemos y valoramos el gran esfuerzo que hace Kardias en el INP; la experiencia en el Centro ABC, fue suave en cuestión de comodidad, pero me queda claro que el nivel de profesionalismo es el mismo en ambos centros”. 

Rocío Galeana- Mamá de Rafael Santiago

Rafael Santiago, ha sido la unión de la familia de Rocío. Juan José, el hermano mayor, tiene 15 años y no se va de casa sin llenar de besos y abrazos a Rafa, porque “no quiere que se olvide de él”; Carlos Emilio, de 9 años, lo acuna y abraza cada que tiene oportunidad, pues para él es como si fuera su hermano de sangre. 

Rafael es un niño que se da a querer, acaba de cumplir dos años y va al kínder. “La gente que lo conoce desde antes de las cirugías, no da fe de lo que ha pasado, el cambio fue radical”. Rocío asegura que si la gente conociera más sobre Kardias, sabría que sí hay esperanza de vida para sus hijos, sin importar el nivel socioeconómico. “Nuestra mayor lucha como papás, es contra la desinformación”. 

Santiago tiene poco de haber sido bautizado también con el nombre de Rafael, que significa “mensajero de Dios”. Sus papás decidieron nombrarlo así por todo el mensaje que trajo a sus vidas: “Hay que ir más allá y tocar todas las puertas posibles, hasta que se abra la correcta”. 

Consultorio Kardias

El Centro Pediátrico del Corazón ABC-Kardias abre su convocatoria a médicos egresados que quieran realizar su residencia en Anestesiología Cardiovascular Pediátrica.

Novedades Kardias

El uso del Plasmalyte en la cirugía de los paciente pedíatricos es benéfica por dos razones: da gran estabilidad en ella.

Latidos de esperanza

Las niñas deben tomas las riendas de su futuro, y para ello, se deben crear las condiciones que les garanticen igualdad de oportunidades. Así lo resalta la Organización de las Naciones Unidas, en el marco del Día Internacional de la Niña, que se conmemora cada 11 de octubre .

Pero ¿cómo inspirar a más niñas a apostar por un futuro a través de la ciencia y la tecnología? Desde Kardias, queremos compartir el ejemplo inspirador de una mujer destacada de nuestro equipo: Gabriela Trejo.

Todos la llamamos cariñosamente “Gaby” y además de ser enfermera, ella cuenta con una especialidad en perfusión. Su labor, como ella misma la describe “es ser el corazón de un paciente, mientras es operado”.

Las enfermeras perfusionistas son indispensables en las intervenciones de cirugía cardíaca pues son las encargadas de manejar la máquina de circulación extracorpórea.

Dicho más simple: un corazón y pulmón artificial que permite mantener el flujo de sangre a los tejidos del cuerpo sin que pase por el corazón y regular los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en sangre.

Además, son responsables del control de ciertos valores de laboratorio y de monitorizar la circulación. 

Pero antes de ser perfusionista, Gaby ya había sido parte de grandes hitos en la historia de la medicina en México: participó en la primera operación de transplante de brazo con el Doctor Martín Iglesias. Hoy es parte del equipo de profesionales de la salud del Centro Pediátrico del Corazón ABC- Kardias.

enfermera Kardias Gabriela Trejo
Gabriela Trejo, enfermera Perfusionista del programa Kardias.

El apoyo y la preparación como herramientas de desarrollo

Cuando le preguntamos qué es lo que necesitan las niñas, para tener un futuro mejor, Gaby no dudó en contestar que lo primero que una mujer necesita para desarrollar su potencial, es contar con apoyo de todo su entorno.

En la historia de Gaby, ese apoyo lo ha encontrado en su esposo, pero también en sus diversas maestras y mentoras, sus jefes médicos y sus amistades.

Un ejemplo es el médico Mauricio Sierra, quien jugó un rol clave para que Gabriela tomara la decisión de estudiar sobre perfusión. “Siempre hay cosas que aprender” le decía el doctor.

Otra persona que la inspiró fue su maestra y jefa, la enfermera perfusionista Guillermina Canseco, en su momento, responsable del área de perfusión del Instituto Nacional de la Nutrición “Salvador Zubirán”.

Preparación constante

“Guillermina, fue la que me impulsó a dejar mi zona de confort y tomar el reto de irme (de nutrición) y entrar a Kardias”, comparte Gaby.

Pero que te echen porras no es suficiente, la preparación constante para desarrollarse, también es importante: antes de cada cirugía en el programa Kardias, Gaby estudia sobre el diagnóstico para saber a lo que se enfrentará.

“Si alguien me hubiera dicho de joven, que lograría todo lo que hoy estoy haciendo, ¡no lo creería!”, confiesa mientras se le dibuja una sonrisa, recordando que hace treinta años, las enfermeras solo aprendían lo básico.

Fue su curiosidad y necesidad de seguir creciendo profesionalmente, lo que la obligó a prepararse arduamente.

“Cuando quieres estudiar algo, es porque ya vas preparándote psicológica y económicamente” y eso es lo que ella ha hecho a lo largo de los años.

Para lograr sus metas, Gaby tuvo que sacrificar familia, relaciones y hasta su tiempo de descanso pues realizaba jornadas de hasta 12 horas en el trabajo y, de ahí regresaba a la escuela.

“Es importante reforzar la educación y sobre todo, alimentar el potencial que una niña demuestre, para alentarla a desarrollarse y cumplir sus sueños”.

En una profesión que durante años ha sido reducida al romanticismo de solo cuidar al paciente; Gaby, ha demostrado que ser enfermera va más allá de eso.

Atención integral

La enfermería ya no solo se encarga del cuidado del paciente. Ofrece una atención integral, es decir, detecta riesgos para la salud, promociona el cuidado y la prevención, además de brindar rehabilitación al paciente.

Aunque Gabriela reconoce con humor que a ella lo que le emocionaba de la enfermería eran los uniformes, ahora, a 27 años de ser una profesional de la salud en quirófano, reconoce que la enfermería, en especial en su rama no es para todos.

“Las personas que entran a quirófano son vulnerables y el papel de una enfermera en la operación es primordial”, enfatiza.

Además de ser perfusionista, Gaby ha sido coordinadora de cursos post quirúrgicos de nutrición en el Instituto Nacional de Pediatría. En ellos, busca impulsar a sus alumnas para que se capaciten constantemente.

Entre los logros más destacados de Gabriela dentro del Programa Kardias destaca el haber desarrollado un protocolo de seguridad en la entrega del paciente infantil, llamado Modificación de entrega segura en la intervención del paciente tras la cirugía cardiaca.

También ha presentado su trabajo durante el Programa de Educación en Perfusión impartido por el programa IQIC, el Boston Children’s Hospital y la escuela de medicina de Harvard.

Su camino profesional ha sido largo y por ello, promueve entre las jóvenes a las que capacita, que no dejen de prepararse.

“Si los hombres pueden seguir su carrera profesional, nosotras también deberíamos”, asegura Gaby sin saber que al decirlo coincide con un principio que, en el marco del Día Internacional de la niña, la ONU prioriza para que las niñas alcancen su potencial.


Latidos de esperanza

Puntuales, los beneficiarios del programa Kardias y sus familias llegaron al encuentro que el área de responsabilidad social del Club Universidad Nacional, mejor conocido como Club Pumas organizó en alianza con Kardias, como parte de su proyecto “Cumpliendo sueños”.

Los beneficiarios invitados al encuentro, en esta ocasión, fueron Donovan Hernández García y Diego Ubaldo Hernández, quien iba acompañado de su hermano menor, Axel, ambos fanáticos del  fútbol a su corta edad.

Donovan, quien fue operado en el Programa Kardias el 6 de septiembre de 2018, demostró su emoción con su ropa: vestía su uniforme del equipo Pumas y señalaba con su dedo el escudo del equipo bordado en la chamarra.

Mientras Donovan mostraba su entusiasmo, Diego, que fue intervenido quirúrgicamente el 11 de julio de 2015 y Axel se mantenían tímidos pero poco a poco fueron contagiados por el ánimo de Donovan.

Cumpliendo sueños

El programa “Cumpliendo sueños” es una iniciativa del Programa de Responsabilidad Social del Club Universidad Nacional en el que, mes con mes invitan a fanáticos del equipo de primera división en algún tipo de situación vulnerable a un entrenamiento de los jugadores.

Una vez recibidos por el área de Responsabilidad Social del equipo, recibieron una breve explicación de las instalaciones, y cual sería la dinámica del entrenamiento.

Al llegar a “La Cantera”, lugar que alberga a los equipos de fútbol del Club Universitario Nacional, la cara de los niños cambió. Sus ojos mostraban la emoción de ver el campo de fútbol adornado con los banderines azul y oro.   

Los beneficiarios, una vez recibidas las instrucciones, bajaron a la cancha de entrenamiento.

El encuentro

Para mantener los ánimos, Donovan, Axel y Diego jugaban a “entrenar” tal como lo hacía el equipo Pumas, hasta que se vieron interrumpidos por la mascota del equipo Pumas: Goyo. 

Goyo, entusiasta, llegó inmediatamente a saludar con un choque de puños a los beneficiarios Kardias y de beso a las mamás de los niños. La emoción acrecentó cuando sacó, detrás de su espalda, una red que contenía tres balones de fútbol con el escudo puma. 

Donovan no dudó ni un segundo en tomarlo y comenzar a jugar con él. Axel, imitando los movimientos de Donovan, comenzó a jugar con él, mientras Diego, tímido, sostuvo el regalo que acaba de recibir. 

Pasaron aproximadamente 20 minutos más para que el entrenamiento finalizara y los jugadores cruzaran el campo para llegar a los niños. 

Los primeros jugadores en acercarse fueron el mediocampista Andrés Iniestra y el defensa Pablo Jaquez quienes, saludaron a los niños y les firmaron su balones.

  • Andrés Iniestra, del equipo Pumas, con niños Kardias.

Tras ellos, siguieron los defensas Diego Rosales, Idekel Domínguez, Jeison Angulo y Nicolás Freire y los delanteros Felipe Mora y Juan Manuel Iturbe. 

Ya sin uniforme, el arquero José Alberto Castillo se acercó para saludar y de paso, autografiar los balones. 

Cuando comenzaron a guardar sus balones, Diego, Axel y Donovan se vieron sorprendidos al ver llegar al director técnico del Club Pumas: Michel González, alias “el Maestro”, quien con humor preguntó “Y a mí, ¿no me van a saludar?”.

El DT, Michel González, alias el “Maestro” con Donovan, beneficiario del programa Kardias.

Los niños, escuchando estas palabras, extendieron sus balones y sus plumones para que el director técnico de Pumas firmara sus balones y se tomaran fotos. 

Gracias a Club Pumas por cumplir el sueño de nuestros beneficiarios Kardias, ver jugar a su equipo de fútbol favorito.

Consultorio Kardias

Preparar el regreso a casa de las y los niños con problemas en el corazón es importante para su reintegración a la vida normal.

Latidos de esperanza

Saber identificar los signos de alerta, como la forma irregular de respirar, puede salvar la vida de tu hijo o hija. Un ejemplo es, el caso de Donovan Hernández quien, gracias a que su abuela notó esta irregularidad, pudo ser atendido a tiempo y ser beneficiario del Programa Kardias.

“Tenía incertidumbre de lo que sucedería, pero desde que llegamos, todo el equipo nos recibió con amabilidad y paciencia, lo que nos ayudó a quedarnos tranquilos”.

Ma. Consuelo, abuela de Donovan.

Donovan cumplirá tres años en julio. La gente que lo conoce desde antes de su cirugía, lo ve ahora y no cree que tenga esa edad. “Se ve más grande” dice María Consuelo, abuela de este pequeño que, aunque todavía no va a la escuela, ya se sabe de memoria los números y los colores, algunos incluso en inglés.

Cuando Donovan nació, no se le detectó ninguna anomalía pero su abuela había notado desde el principio que respiraba de forma extraña (después sabría que este es un signo de alerta) sin embargo, los médicos del hospital donde nació le dijeron que era algo normal.

Cuando tenía un año, Donovan se enfermó del estómago y su abuela lo llevó al hospital nuevamente. Ma. Consuelo aprovecha para mencionar a la doctora en turno que lo atiende su preocupación por la forma irregular que el pequeño tiene de respirar, un importante signo de alerta. Ella pidió a otros médicos que lo examinaran.

Tras varios exámenes, se determinó que Donovan tenía dos orificios en su corazón que eran necesario corregir. Por el nivel de complejidad, no podía ser atendido en ese lugar y fue canalizado al Centro Pediátrico de Azcapotzalco, hospital que decide referenciar el caso al Centro Médico ABC, a través de Kardias.

El proceso de tratamiento

Cuando Donovan y su familia llegan al centro, los invadieron las dudas pues, como Ma. Consuelo  lo dice, la incertidumbre de no saber si todo saldrá bien es una constante. Sin embargo, el equipo de enfermeras y médicos de Kardias, al igual que otros papás y mamás que tenían a sus hijos en recuperación, alentaban a María Consuelo y le aseguraban que su nieto estaba ya en las mejores manos. 

Gracias al acompañamiento que recibieron, desde el proceso de evaluación hasta el alta, los miedos de Consuelo y su esposo se desvanecieron. El propio cirujano, tras el procedimiento correctivo, avisó a la familia del pequeño que todo había sido un éxito. “Las enfermeras estaban dedicadas solo a Donovan”, recuerda su abuela.

Cinco días después de la cirugía, Donovan salió caminando del hospital, era “un niño nuevo”. Creció de manera casi inmediata, subió de peso y ya no le costaba respirar. Además, “lo primero que hizo llegando a casa, fue subirse a su triciclo y jugar con él. Ahora no hay quien lo baje”, relata su abuela.

Ahora, Donovan ama el fútbol y están a esperando a que el doctor le dé permiso de correr para empezar a jugar. Mientras eso ocurre, seguirá jugando con sus juguetes de Rayo Mc Queen y disfrutando de las verduras, su comida favorita.

Latidos de esperanza

El maestro y doctor Jorge Espino Vela fue uno de los personajes más importantes de la medicina en México a lo largo de los últimos cincuenta años. Es considerado el pionero de la cardiología Pediátrica en México gracias a que difundió el conocimiento de la sub-especialidad a muchísimas generaciones de médicos generales y especialistas en cardiología.
Su labor incluyó la investigación y publicación de más de 300 artículos en revistas nacionales e internacionales y ser ejemplo de conducta ética y profesional  entre colegas y alumnos.

En el marco del Día Mundial del Corazón, el Dr. Alexis Palacios Macedo Quenot, director médico del Programa Kardias, nos recuerda el importante legado de este médico. También puedes verlo y escucharlo aquí.

Pilar de la cardiología

El maestro Espino Vela nació en el año de 1921 en la ciudad de México. Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria del 37 al 39 y la carrera de Medicina, de 39 al 45, en la antigua Escuela de Medicina de Santo Domingo. Fiel a la excelencia académica que siempre se exigió a él mismo y a sus colegas y alumnos, había emigrado, durante un año, antes de terminar su carrera, para realizar su internado de pregrado en Kansas City en donde conoció a Ellen Barn, su futura esposa.

Perteneció a la segunda generación de residentes del Instituto Nacional de Cardiología, del 47 al 49, y fue uno de sus alumnos más destacados. En ese entonces, el Instituto Nacional de Cardiología contaba con un extraordinario grupo de médicos e investigadores, con quien el Dr. Espino Vela se formó. En la clínica cardiológica, los maestros Chávez, Vaquero, Rivero Carvallo y Aceves; los maestros Isaac Costero y Ruy Pérez Tamayo en Patología cardiaca, en Electrofisiología, Demetrio Sodi Pallares y Cabrera,  en el departamento de fisiología cardiovascular, el Dr. Arturo Rosenbluth, y en el departamento de Embriología la Dra. María Victoria de la Cruz.

Las bases de su formación

Al concluir su entrenamiento, consiguió una beca para continuar su formación, y durante los años 50 y 51 trabajó como residente interno en los hospitales Boucicaut, Lariboisiere y Broussais, de París, con los profesores Lenègre, Danzelot y Soulié, los grandes maestros de la escuela de cardiología francesa.

Su estancia en el viejo continente le dio al pionero de la Cardiología Pedíatrica en Mexico, el dr. Espino, no sólo la educación médica clásica, sino la visión humanista de la medicina que todos admiramos en él. Los lazos que estableció con la medicina en Francia lo llevaron a crear, a su regreso, junto con los doctores Stoopen y Brachet, una pequeña sociedad académica franco-mexicana que durante algún tiempo promovió que profesores franceses vinieran a México a dictar conferencias, y posteriormente, a promover la educación de posgrado de médicos mexicanos en Francia. Esta labor le valió, muchos años después, recibir, de parte del gobierno francés, la distinción de caballero de la legión de honor.

El primer cardiólogo dedicado a la atención de niños con cardiopatías congénitas en México

De regreso en México, se integró como cardiólogo adscrito al  Instituto Nacional de Cardiología en el Servicio de Cardiología Pediátrica, cuya jefatura tenía el Dr. Novelo, el primer cardiólogo dedicado a la atención de niños con cardiopatías congénitas en nuestro país. Pocos meses después, el Dr. Novelo fue destituido de su puesto, y el Dr. Espino Vela nombrado en su lugar. Reconociendo que sus conocimientos en este campo, aún incipiente, eran insuficientes, decidió salir nuevamente del país, durante algunos meses, para profundizar en el estudio de las enfermedades cardiacas congénitas.

En ese entonces, la medicina en el mundo comenzaba a tomar otros rumbos. En Estados Unidos se promovía su desarrollo acelerado y los grandes avances se generaban ahí, en los hospitales universitarios.

Uno de ellos era Johns Hopkins, en Baltimore, desde entonces el centro de mayor prestigio académico en Norteamérica, a donde el Dr. Espino llegó en 1954 y donde se destacó como uno de alumnos predilectos de la Dra. Taussig. En Hopkins se había dado, algunos años antes, uno de los pasos más importantes para el avance de la cardiología pediátrica. En el año del 44 Blalock había realizado la primera fístula sistémico-pulmonar en un paciente con Tetralogía de Fallot. El Dr. Espino Vela vivía de cerca el nacimiento de la cardiología pediátrica y se encontraba en inmejorable situación para, con su talento,  promover el crecimiento de la especialidad en nuestro país. Fue, por lo tanto, no sólo alumno, sino visionario y creador y conoció, como pocos en su época, las sutilezas de la clínica y del diagnóstico de las enfermedades cardiacas congénitas.

Maestro y portavoz

Sus méritos académicos llevaron al pionero de la cardiología pediátrica en México a ser presidente de la sociedad mexicana de cardiología en el año del 63 y un año más tarde a obtener el premio nacional de Cardiología. Fue, además, maestro de múltiples cursos de cardiología en México y otros países de Latinoamérica, e ingresó a la Academia Nacional de Medicina en el año de 1965.

En el año de 1962, gracias a que ocupaba un lugar prominente en la Cardiología mundial, México obtuvo la sede para organizar el cuarto congreso mundial de la especialidad, con la dirección del maestro Espino.

Entre los años 1965 y 1967 publicó dos libros, Cardiología Pediátrica e Introducción a la Cardiología, que se transformaron rápidamente en material académico indispensable de todos los estudiantes de medicina y residentes de Cardiología.

Su trabajo constante y brillante en el Instituto Nacional de Cardiología lo llevó finalmente a ocupar, muy merecidamente, la dirección de dicho Instituto en 1971 . Durante su gestión fue, además, vicepresidente de la Sociedad Internacional de Cardiología, promovió intensamente la actividad académica y científica, e inició, en marzo de 1973, la construcción del nuevo Instituto de Cardiología. Dejó la dirección en 1975, mostrando, como fue siempre su constante en él, un apego estricto a su ética profesional.

Cincuenta años de labor

Al terminar su ciclo en el Instituto de Cardiología, otras Instituciones, como Perinatología, ISSSTE y el hospital ABC tuvieron la suerte de contar con su presencia durante algunos años, hasta que en 1980 el Dr. Beltrán, en ese entonces director del Instituto Nacional de Pediatría, lo invitara a fundar el Acta Pediátrica, una de las revistas mexicanas actualmente con mayor número de consultas internacionales, y posteriormente, por nombramiento del Dr. Peña, a desempeñarse como Jefe del Servicio de Cardiología. En este puesto, promovió, nuevamente la excelencia en la cardiología pediátrica.

El maestro Espino Vela fue uno de los personajes más importantes de la medicina en el país durante los últimos cincuenta años; el pionero de la cardiología pediátrica en México difundió conocimiento a muchísimas generaciones de médicos generales y especialistas en cardiología, y publicó más de 300 artículos en revistas nacionales e internacionales, pero, más aún, fue un ejemplo de conducta ética y profesional  para todos los que tuvimos el privilegio de ser sus alumnos o de compartir con él nuestra actividad profesional.

Es un honor poder dirigir a este auditorio estas breves palabras, que lejos están de poder expresar cabalmente el valor real y la importancia que tuvo el Dr. Espino Vela dentro de la medicina contemporánea de nuestro país. Sirvan ellas, sin embargo, de homenaje y reconocimiento a su brillante carrera, que fue motivo de inspiración para todos nosotros.”

-Alexis Palacios Macedo Quenot

Ciudad de México,  27 de mayo de 2019

Corazones Unidos

En el marco del día Mundial del Corazón, El Centro Pediátrico invita a unirse a la campaña de donación de sangre, para los beneficiarios del programa Kardias y el Centro Médico ABC

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